LA MEDIDA INCONCLUSA.
Si bien es cierto. El anuncio del ejecutivo de fecha 11 de junio del presente, consistente en: “la eliminación del Impuesto a la Transacción Financiera (I.T.F), y la flexibilidad para solicitudes de divisas, iguales o menores a 50.000 Dólares Americanos ($)”... Es buena, pero insuficiente. La misma solo tendrá un efecto puntual y limitado, en contra del perverso mal de la economía venezolana, tal como es la INFLACIÓN.
Este gobierno no se percata, que para,.. Cualquier medida que tome, sea EFECTIVA. Debe estar inserta dentro de un contexto, que tenga como fin el rescate de LA CONFIANZA.
Es necesario, para el rescate de LA CONFIANZA, un plan mínimo que contenga. (1)- Un estricto plan de disciplina fiscal, consistente en la minimización del gasto público corriente, no productivo. (2)- La erradicación de la violencia, contra el sector productivo,... o lo que queda de éste. (3)- La flexibilización y eliminación de trabas burocráticas para todas las legales solicitudes de divisas en CADIVI. (4)- El combate frontal contra la CORRUPCIÓN. (5)- La eliminación del perverso sistema de las “utilidades cambiarias a favor del gobierno, decretadas por parte del B.C.V”. (6)- Y sobre todo, la más importante: es que el ciudadano presidente de la República, HAGA SILENCIO, en su nefasta SUICIDA, e INMADURA política, de enfrentar a los sectores productivos del mundo, en beneficio según su precario criterio, "de un mal llamado socialismo". Producto de su desfasada y tardía incorporación a la vida civil; donde no logró digerir, e informarse a tiempo, de los cambios que daban en el mundo, los países que penosamente asumieron ese fracasado sistema. Este lento aprendizaje presidencial, producto de sus erráticas y penosas vivencias; le saldrá costoso a la NACIÓN Venezolana, y lamentablemente lo pagaremos todos, con más INFLACIÓN, y en consecuencia, con más POBREZA.
Lo bueno de todo. Es que el tiempo es constante e inclemente en su paso, y así transcurrirá para éste gobernante y su torpe gestión. Ya llegará el tiempo, en que venezolanos útiles asumamos el poder, y aun así, quedará Venezuela, para procrear dicha y prosperidad para tan NOBLE PUEBLO. En Caracas, a los 12 días de junio de 2.008. Homer Rodríguez.
