Con gran extrañeza, he visto y percibido la desproporcionada promoción en los medios de comunicación al servicio del Estado, y en todo acto público realizado por el oficialismo de mi país. De una excesiva y atorrante promoción propagandística, de personajes del pasado, resaltados en otras latitudes,.. concretamente del proceso revolucionario llevado por usted en su país. Tal vez, con el fin de utilizarlos en mi país, como probables y posibles íconos de ejemplaridad revolucionara, con la supuesta aspiración de parte suya y de los suyos... “de ser seguidos e idolatrados por nuestros compatriotas.”
Este oscuro interés en trasladar a nuestro Pueblo, modelos y ejemplos basados en personajes ajenos a nuestra historia patria. Tiene sus antecedentes en una política de malformación histórica, utilizada por más de cincuenta años por su régimen dictatorial, para borrar la memoria, e idiosincrasia de su propio Pueblo, y allanarse así... una sistemática política de estado, destinada a subyugar a su nación y eternizarse en el poder. Cosa que hasta el momento ha logrado usted, exitosamente.
Con ésta inquietud ciudadana, creo necesario repasar la Historia de nuestra Gran Venezuela, para poder calcular:
¿ que posibilidades de éxito podría tener cualquier entregista de los que tiene usted por aquí, al pretender aplicar una desnaturalizada política de desinformación y malformación histórica, dictada desde el centro de sus directrices de poder ubicado en la Habana?.
Si tomamos como base de nuestro estudio, la data histórica de nuestro Pueblo reseñada por el insigne historiador Guillermo Morón, en su libro Los Presidentes de Venezuela. Resalta que la historia del Pueblo Venezolano, cumplirá este 12 de octubre de 2.007, quinientos quince (515) años. Quinientos quince años, que han amalgamado y moldeado a través del tiempo, la fusión de diferentes culturas,.. forjando el carácter e idiosincrasia de un noble y aguerrido Pueblo, que ha dado como resultado, una actual y Gran Nación conformada por Venezolanos Libres.
Éste maravilloso sentimiento de venezolanidad, fue el motor que hizo posible la gesta emancipadora, que dio como resultado la liberación de las cadenas, que nos mantuvo atados a la tutela y disposición del Imperio Español.
Éste maravilloso sentimiento, es lo que ha hecho a través del tiempo, que los nacidos y acogidos en esta noble tierra, solo atienden al llamado, de venezolanos. Por razón que desconozco, no atienden a ningún otro gentilicio,.. como el... con gran respeto utilizado, de: latinoamericanos, ni suramericanos, ni Gran Colombinos, ni ningún otro. Solo atienden, al llamado de,.. venezolanos.
Ahí radica la gran fortaleza de este pueblo... en su Venezolanidad.
Es una Nación con carácter e historia propia, escrita en el tiempo por su principal protagonista, el Pueblo. Con íconos e individualidades genuinas, que no pueden ser borradas de la memoria de la Nación, porque forman parte de su gentilicio. Que no requiere parecerse a otro, ni mucho menos,.. acepta, ni aceptará, que les transplanten valores de otras latitudes,.. porque simplemente, no los necesita. De ahí, la fortaleza del Pueblo, y de su maravillosa venezolanidad.
Para no perder de vista la historia del Pueblo venezolano, que es en definitiva, lo que me motivó a trazar estas líneas, le expongo: De niño, en la escuela se me enseño: que un 19 de abril de 1.810, un importante número de patriotas, con un sentimiento venezolanista, hizo público y manifestó, su deseo e interés de formar una Nación libre, con su propio Gobierno, rompiendo definitivamente con la tutela de lo que quedaba del Imperio Español. Se me enseñó además; que un 5 de julio de 1.811, se estableció un Congreso, con el ideario de formar una República representativa, inspirada en los Derechos del Hombre, y proclamar así, la Independencia Absoluta de Venezuela. Se me educó históricamente, que en tales eventos de la historia patria, participaron unos insignes patriotas, entre los cuales menciono: Don José Cortés de Madariaga, Don Francisco José de Rivas, Don José Felis Sosa, Don Juan Germán Roscio, Don Francisco de Miranda, y otros tantos héroes. Se me instruyó, que un 24 de junio de 1821, se libró una gran batalla en las llanuras de un Campo llamado Carabobo, donde un ejercito compuesto mayoritariamente por venezolanos, dirigidos por un comandante venezolano de nombre Simón José de la Santísima Trinidad Bolívar, en conjunto con otros comandantes de verdad, llamados: José Antonio Páez, Ambrosio Plaza, Manuel Cedeño, y otros, vencieron al Imperio Español, ganando la libertad del Pueblo Venezolano.
Señor Castro,.. eso es historia. Permítame recordarle, que para el momento en que se sucedieron todos esos históricos hechos, donde venezolanos se daban para sí,.. su propia libertad,..¡ su país seguía siendo colonia. ¡
Pero señor Castro, usted que pretende exportarnos íconos de su revolución, le refresco de unos hechos históricos, un tanto embarazosos para los planes de exportación de su “acción revolucionaria”. Para inicios del año 1898, cuando toda la América había sido ya liberada. La Antilla mayor, donde usted gestó su revolución,.. seguía siendo colonia.
Y para mal de males de sus planes de exportación “revolucionaria”; es historia, que un contingente del ejercito de los Estados Unidos de Norte América, dirigidos por un tal Teodoro Roosevelt, fue quien enfrentó al ejercito Español, asentado en su país, y liberó definitivamente, el último reducto del Imperio Español en América.
Esa es la gran diferencia, entre su mal pretendida exportación histórica, y la historia de mi patria. Aquí venezolanos liberaron a venezolanos. Allá en la Antilla mayor, un representante del Imperio más odiado por su régimen, quien posteriormente se convertiría en presidente de los Estados Unidos,.. es quien termina dándoles la libertad .
Por eso señor Castro, usted se tuvo que inventar un héroe revolucionario, para poder exportar tan oprobioso y genocida régimen presidido por su persona. Y así se inventa un CHÉ.
Pero Venezuela tiene historia de verdad, y no necesita importarles sus falsos héroes. Por eso señor Castro, su “gesta revolucionaria” acontecida en su país, no tiene cabida en esta noble patria,.. Venezuela.
Para hacer más reciente la historia. No es la primera vez, que usted intenta exportarnos tan corrupta y genocida revolución. Por allá en los años sesenta, cuando su régimen fungía de títere del imperio de la Unión Soviética. Usted invadió en varias oportunidades el territorio patrio. Encontrándose de frente con un verdadero Comandante llamado Don Rómulo Betancourt. Que para desgracia de su falseada historia revolucionaria, éste Comandante lo venció a usted en todo los campos de batallas donde se encontraron. Arrebatándole, ese precario título de comandante, que usted dice ostentar. Don Rómulo Betancourt, fue el artífice de que excluyeran a su régimen de la Organización de los Estados Americanos (OEA),.. tal vez, por ese reconcomio histórico que usted padece, será que ha girado instrucciones a sus entregistas representantes que tiene por aquí,.. “en sacar a nuestro país de la citada Organización hemisférica”. Pero le instruyo señor Castro,.. ni así tendrá éxito su revolución en mi país. Ya que éste, es un país que se dio su propia libertad, dándosela además a otras Naciones. Ni usted, ni su revolución, tienen tanto pedigrí como tiene el Pueblo Venezolano.
Presento mis respetos, al honroso Pueblo Antillano. No así, a su despreciable régimen, que le ha cercenado la libertad y futuro, al noble Pueblo Cubano
En Caracas, a los cinco días del mes de mayo de 2.007.